La reforma se acabó, ahora empieza la espera
En la calle Veneçuela en el distrito de Sant Martí en Barcelona hicimos una reforma de un piso para Vineeta Shetty, The Smart Citizen. Esta reforma significaba primero una intervención en un piso que apenas mide 40m2 de tal manera que se aprovecha al máximo el espacio disponible. También pudimos dar unos toques,… digamos “auténticos”, relacionados con la cultura India, donde la cocina y el fuego tienen significados particulares. Y finalmente tuvimos también la oportunidad de mejorar considerablemente el comportamiento energético del piso: aislando y cambiando ventanas e instalaciones. Esta reforma ha sido por estas características objeto de una subvención Next Generation, al reducir en más de 30% su demanda energética. Ahora bien: nuestro primer contacto con Vineeta fue en el mes de febrero y en septiembre Jorge Lopez, de la constructora IRE, acabó la reforma. Los costes de la obra han sido pagados por ella y ahora toca esperar hasta que la devuelven 3.000€, que corresponden a costes de carpinterías principalmente… pero sabemos ya que esto puede durar bastante.
Los fondos Next Generation de la Unión Europea tienen como objetivo estimular una reactivación y transición económica hacia un modelo más sostenible, en TODOS los estratos de la sociedad. En cuanto a la construcción y la inmobiliaria, sectores económicos importantes en casi todos los países de la UE, esto se ha traducido en una serie de objetivos que desde B01 suscribimos con gran entusiasmo. Hablamos de fomentar la rehabilitación, tanto a gran como a pequeña escala, enfocada en la mejora del comportamiento energético. Hablamos de la introducción de instalaciones de energía renovable en el entorno construido. Y hablamos de un impulso a la economía circular, donde los materiales locales y el trabajo local tienen preferencia sobre el modelo mercantil globalizado de la construcción, donde los productos de China abundan y las tejas recuperadas de obra de derribo escasean. Tiene mucho sentido que estas tendencias sean estimuladas por ayudas económicas canalizadas desde Bruselas, para finalmente fomentar un cambio de costumbres en el sector.
Lamentamos tener que concluir que en la realidad esta transición hacia un modelo más sostenible no se está produciendo y nos sabe mal.
En los dos casos que hemos tratado, la adjudicación y tramitación de las ayudas se gestionan ó a través del Consorci Metropolità de l’Habitatge para unas reformas en el municipio de Montgat ó, en el caso de Vineeta, por el Consorci de l’Habitatge de Barcelona. En cuanto a los 6.000€ que nuestros clientes de Montgat podían recibir, hemos entrado a finales de diciembre toda la documentación necesaria y la verdad es que para una reforma interior con aislamiento de fachada, nuevas carpinterías y con instalaciones eficientes, la cantidad de documentos que hemos tenido que entregar ha sido muy considerable. Arquitecto, cliente y constructora han tenido que hacer una gran dedicación a la gestión burocrática, desproporcionada en relación a la cantidad a percibir. Y ahora, unos 10 meses después de haber entregado todo, los clientes aún están esperando el ingreso del dinero. Propietarios de pisos, arquitectos y constructoras pequeñas no pueden asumir semejantes plazos y el resultado es que de esta manera no se fomenta la rehabilitación sostenible del parque inmobiliario. En el sector de la construcción los fondos Next Generation no llegan al estrato de escala más pequeña y seguramente acabarán con proyectos de gran envergadura de empresas consolidadas. Nos da la impresión que esto pasa sobre todo porque así la gestión es más sencilla para aquellos que tienen que hacer el trabajo de la tramitación. Y esto se llama incompetencia administrativa.
Vamos a ver cuando va a recibir Vineeta su subvención. Por el momento está contenta en su piso,… esto sí.