• Inici
  • Qui som
  • Projectes
  • Blog
  • Contacte

idioma

  • Català
  • English
  • Español

Entradas recientes

  • La ciutat recurs · economia circular en la práctica
  • El drama del programa 4 de los fonods Next Generation
  • Fachadas zero energía
  • Construir sostenible = Construir bien
  • Menos kWh y más m²

Comunidad en edificio Londres

  • b01sclaudy
  • arquitectura , viviendas
  • %d 17UTC %B 17UTC %Y
  • arquitectura edificio Londres vivienda

Hace unas semanas nos invitaron a participar en el primer Torneo de pádel de la Comunidad de vecinos de Edificio Londres pero ya teníamos compromisos familiares y no pudimos ir, aunque claro que nos hubiera encantado participar.

Tener de repente 210 hogares compartiendo edificio con parking e instalación fotovoltaica mancomunada, y para la mayoría de los vecinos también huertos urbanos, una piscina y un campo de pádel, da para mucho. Por un lado se generan dudas de cómo funciona todo, obviamente, pero por otro lado aparece también la consciencia de que comparten cosas. ¿Y allí nace la sensación de “comunidad”?

Que quede claro: no creemos en B01 arquitectes que un edificio por sí solo puede ser garantía de que un grupo de gente se reúna y se lo pase bien. Pero la arquitectura puede facilitar que pasen ciertas cosas y que haya interacción… eso sí. Y en el Edificio Londres parece que está pasando esto.

Un ejemplo de ello pueden ser los huertos urbanos de la escalera A. El otro día subimos y vimos cómo Ángeles estaba limpiando allí el suelo y Juan nos enseñó sus cebollas y zanahorias. Nos contó que cuando algún vecino se va fuera unos días, suelen pedir a otros si les pueden regar su parte de las mesas con plantas. Por decirlo de manera gráfica: Se cuidan entre ellos para que no se pierda ningún tomate por el camino. Veamos lo que ocurre con la pista de pádel… se ha creado un grupo de whatsapp y quien quiere jugar lo notifica allí. Y si alguien responde, que puede ser cualquier vecino de los 140 otros pisos que tienen acceso,  los dos acaban jugando a la hora que les vaya bien. Los dos, o los cuatro… porque muchas veces juegan en parejas. Ya hay tanta costumbre que se montó el mes pasado un torneo, con copas y premios y todo.

Digamos que no ha sido la arquitectura la que ha hecho este contacto entre vecinos, pero gracias a la arquitectura la interacción ha sido posible. Y en tiempos en los que, a veces, nos cuesta dejar la pantalla de lado y levantar la cabeza para comunicarnos con cara a cara, esto ya es bastante.