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A la sombra de la tiera

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  • arquitectura , cambio climático , sostenibilidad , viviendas
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  • arquitectura sostenible cambio climatico innovación sostenibilidad

Ya hemos descansado un poquito. Debajo de una sombrilla a la orilla del mar (tal como os decimos en el anterior post), al lado de unos árboles en un bosque de montaña, o en una iglesia medieval  en alguna ciudad antigua. Siempre hemos buscado la sombra este verano, porque ha sido una temporada dura, con olas de calor en Barcelona, España y en toda Europa, y con incendios forestales en Galicia y en Castilla y León. El cambio climático se hace notar y a eso tenemos que responder todos.

Por eso vale la pena darnos cuenta que buscar la sombra significa en agosto un gran alivio y más lo es cuando entramos en espacios envueltos por muros pétreos gruesos o incluso en espacios bajo tierra. La inercia y el frescor de aquellos ambientes ha generado desde tiempos históricos cobijos agradables para la gente y francamente: el confort que te puede dar en verano una instalación de aire acondicionado queda a años luz si lo comparas con el clima interior de una vivienda  del Sacromonte en Granada. Aquellas construcciones dentro de la roca son más que una curiosidad. Son un ejemplo más de una manera de vivir que es una seria opción para mucha gente alrededor del mundo, desde Utah hasta Lesotho, como se puede ver en este reportaje del National Geographic.

Para arquitectos trabajando en España en el año 2025 no se trata tanto de diseñar viviendas enterradas pero construir con tierra compactada sí que sería un ejemplo de una vía realista de proyectar, utilizando las capacidades favorables de la tierra. Es una manera de crear viviendas pasivas, que no requieren instalaciones y consumos energéticos elevadas para estar en condición de  comfort. Y así también vamos reduciendo la huella ecológica de la construcción: no solo en consumo energético de climatización en verano pero también en huella material y en carbono embebido.

En resumen: tener los ojos abiertos y las neuronas activas durante las vacaciones de agosto nos puede abrir nuevos caminos a la hora de volver al estudio. Venga, allí vamos… vuelto a la rutina.