“La Caixa” adquirió la finca Domènech en Canet de Mar que estaba compuesta por una masía del s.XVIII, una casa construida por Domènech y Montaner y un jardín entre las dos. La intención era ubicar una nueva sede bancaria, construyendo un pabellón en el jardín y adecuando la casa modernista, dejando como futura actuación la restauración de la masía.
El proyecto se basa principalmente en la creación de un nuevo pabellón que relaciona de forma diferente la casa Domènech y la antigua masía. La relación con la casa modernista se establece a partir de dos consideraciones básicas: el respeto por la singularidad arquitectónica del edificio y la conservación del carácter del jardín cerrado de la casa, que conformaba una imagen global de fuerte presencia urbana. Para conseguir estos dos objetivos, se plantea construir un volumen cerrado que da fachada a la Riera, respetando la altura que tenia la tapia del jardín, y que enlaza de forma coherente con el balcón exterior con el que acaba la casa Domènech encima de la riera.