El proyecto trata de restituir los valores tipológicos y morfológicos de éste palacio renacentista situando los servicios de difusión y atención al público del Archivo.
La actuación determina una remodelación del área de unas antiguas viviendas donde se coloca el núcleo de comunicaciones verticales y los aseos públicos con el control general en planta baja de este núcleo.
En las crujías útiles de planta baja se sitúa la zona de exposiciones que tiene un acceso público independiente del resto del archivo. En planta noble se situa la sala de actos, con un foyer que aprovecha la sala del artesonado existente y los despachos representativos.
En la planta segunda, las crujías se dejan limpias, abiertas a diferentes usos didácticos y administrativos y se habilita un deambulatorio sobre la logia del patio para asegurar las circulaciones. En la planta tercera se situan los servicios internos.
La actuación tiende a valorar el edificio como un equipamiento público, subrayando la función del patio como espacio abierto a la ciudad, con el doble acceso desde la Plaza del Rey y la calle de los Condes.