A partir de los elementos que componen la casa unifamiliar DOM (fachadas, forjado e instalaciones) se estudia la posibilidad de generar otras tipologías edificatorias que comprenden desde la viviendas plurifamilares hasta la unifamilares de superficie variable.
Plurifamiliares: A las ya citadas ventajas de velocidad de ejecución, calidad y reducción de costes se suma la principal característica del sistema, la libertad de distribución.
La elección del uso de muros de carga conlleva la eliminación de pilares, lo que sumado a la concentración de instalaciones en una única fachada y al uso del suelo radiante permite tener unas plantas totalmente diáfanas. De este modo no tenemos ninguna restricción a la hora de distribuir los pisos con 1, 2, 3… habitaciones. Esta flexibilidad es muy importante de cara a afrontar unos años inciertos en que no se sabe que tendencia cogerá el mercado ¿casas grandes o pequeñas?
Agrupadas: La articulación de la proporción alargada constituye el principal problema al que nos enfrentamos en la tipología de viviendas en hilera. Pequeñas acciones como la inclinación de una placa alveolar de forjado nos permiten conseguir gestos a priori incompatibles con el prefabricado como son las formas orgánicas.
Unifamiliares: Se introduce una solución de cubierta plana para el sistema DOM consiguiendo, como ya pasaba en el original, total flexibilidad en las distribuciones, porches, aparcamiento,...
De todas las tipologías estudiadas se han realizado estudios sobre los tiempos de ejecución, la clasificación energética y la viabilidad económica, que en la vivienda plurifamiliar de alto standing situa el m² alrededor de los 900 €. Las características de los elementos constructivos permiten a todas las tipologías tener una clasificación energética de tipo B que puede incrementarse a tipo A sin grandes aportaciones en el campo de las instalaciones.