Estudio de implantación del sistema industrializado dentro de un territorio real con la articulación de diferentes tipologías y su relación con los espacios comunes.
El muro del Canyeret condiciona una propuesta lineal cuya naturaleza subraya el papel de base respecto al monumento de la Seo.
Se reutiliza la estructura construida de la antigua granja desarrollando un museo que se entiende como “puerta” al Parque Natural del Delta del Llobregat.
Rehabilitación de un hotel existente, realzando las características propias y otorgándole una visión más contemporánea.
El proyecto tiene el objetivo de actuar progresivamente sobre el edificio en diferentes fases con la finalidad de restaurar la calidad que tenia inicialmente.
Una residencia de estudiantes y un edificio de oficinas articulados entre sí permiten resolver un solar marcado por su pendiente y relación con el Rectorado.
La estructura del museo es una matriz hipertextual que permitirá la superposición de múltiples recorridos y una gran riqueza de significados.
Un largo “portaaviones” se asienta sobre una antigua escuela en un mar de pinos, apostando por la flexibilidad en el programa y la aplicación de criterios sostenibles.
Edificio como idea de caja pura y abstracta; se propone un contenedor que a través de su geometría y su materialización dialoga con la naturaleza que le rodea.
La complejidad de los diferentes tipos de ordenanzas propician un despliegue de prismas que van girando y adaptándose a la secuencia urbana.
Un árbol que con sus raíces invita al público a entrar, después extiende sus ramas al jardín abrazando el patio y definiendo las zonas de exposición.
La rapidez de montaje y la versatilidad de utilización de la actuación favorecen la racionalización del crecimiento en fases.
El edificio se presenta como un elemento arquitectónico autónomo que origina un espacio que se entiende como una puerta.
La ruina es transformada por la aparición de un elemento estrictamente ligado a su nueva función: ser un mirador de aves.
El esfuerzo se centra en hacer compatible la contemporaneidad de la actuación con el respeto al edificio modernista.
La actuación trata de restituir los valores de este palacio renacentista subrayando la función del patio como espacio abierto a la ciudad.
La relación con la casa modernista se establece a partir del respeto por la singularidad arquitectónica y su imagen global de fuerte presencia urbana.
El diálogo entre las dos terminales se basa en la composición volumétrica y en la utilización del lenguaje de bandas de colores que reproducen el de los campos en las diferentes estaciones.
Ordenación propuesta a partir de bloques de doble crujía paralelos a los lindes del solar, retranqueos en altura para cumplir con la altura máxima reguladora, y un espacio comunitario interior.
El bloque se despliega abierto sobre el parque y se articula para disminuir el efecto macizo, creando así unos accesos al frente amable de la Avenida de la Generalitat.
Rehabilitación de la zona de Camp Redó con la creación de nuevos equipamientos y zonas verdes a fin de mejorar un espacio público degradado.
La superposición de modelos a distintas escalas llevan a la elaboración de un diseño que valora aspectos territoriales, paisajísticos, espaciales y culturales.
La conservación de fragmentos del edificio identificables representa la secuencia de total racionalización de la función interna.
La ampliación de la Plaza García Lorca origina un espacio que integra el teatro con el mercado y refuerza su condicion de edificio público y abierto.
La propuesta se configura como el “alter ego” de sus vecinos con una forma curva que permite orientar a Sur y concentrar las comunicaciones.
Las sugerencias morfológicas, volumétricas y topográficas son aprovechadas para enfatizar el carácter mediador del edificio.
El edificio tiene carácter compacto y de aprovechamiento del espacio pero al mismo tiempo intenta crear un espacio comunitario de relación.
Las alineaciones de las calles, la preservación de las chimeneas y la formulación de espacios libres determinan las unidades edificadas.
La compleja ordenación permite una buena relación con la calle Marina y el estudio tipológico de la vivienda y los espacios intermedios.
La larga fachada urbana evidencia los diferentes episodios tipológicos que se rematan en el vértice con una solución volumétrica singular.
Los esfuerzos se dirigen a la creación de un patio interior de manzana amable que se relacione con la plaza colindante y palíe el deshumanizado paisaje exterior.
Se pretende dar continuidad a las Ramblas con una torre de planta cuadrada que se va escalonando para dar una escala apropiada a los peatones.
Un volumen-rótula de planta elíptica ayuda a integrar el impacto de la vía férrea con el Parque Central y el Ensanche clásico.
La parcela mínima condiciona una propuesta compacta en la que la sección desnivelada articula la sucesión de espacios.
Hacer frente a un gran número de viviendas manifiesta la necesidad de favorecer compacidad, complejidad, eficiencia e integración.
Sostenibilidad, accesibilidad y mestizaje componen la hipótesis de trabajo en la reconstrucción hacia una ciudad abierta y multirracial.
La movilidad y accesibilidad son el principal argumento, pacificando las vías rodadas así como potenciando accesos peatonales.
El estudio comprende la rehabilitación de los porches de Fontseré, la urbanización en dos franjas, rodada y peatonal, del paseo y la apertura de una nueva puerta al Parque.
La creación de un muro pantalla permite convertir un “vacío urbano” en una superficie urbanísticamente útil en el barrio del Canyeret.